08/09/2026
Hábitos clave para mejorar la calidad del sueño
Mantené horarios regulares. Acostarte y levantarte aproximadamente a la misma hora, incluso los fines de semana, le da al cuerpo un punto de referencia estable. Es el hábito más fácil de nombrar y el más difícil de sostener, pero también el que ordena todo lo demás. Respetá tu ritmo circadiano. El organismo se guía por señales de luz y oscuridad para saber cuándo activarse y cuándo bajar revoluciones. Mientras más alineada esté tu rutina con esas señales naturales, menos le cuesta hacer la transición hacia el descanso. Evitá las pantallas una hora antes de dormir. El celular y la computadora no solo aportan luz: también aportan estímulo. Ese último rato de mensajes o noticias mantiene la mente en modo de respuesta justo cuando necesitás que empiece a soltar. No te quedés dormido con el televisor encendido. Aunque se sienta como compañía, el sonido y la luz intermitente siguen ahí durante la noche e interrumpen la continuidad del descanso. Cená entre tres y cuatro horas antes de acostarte. Darle tiempo a la digestión antes de dormir hace que el cuerpo llegue a la cama con una tarea menos pendiente. Creá una rutina relajante. Una ducha tibia, una lectura corta, luces bajas. Lo importante no es cuál elijas, sino que se repita: la rutina es la señal.

